Archivo | diciembre 2012

Rebozos de algodón y seda

Al fundarse Santa María del Río, en el estado de San Luis Potosí, llegaron Frailes Franciscanos, quienes, además de instruir a los indigenas en la religión, favorecieron las artesanías, entre ellas, el rebozo. Fomentaron también el uso de la seda, cuyo cultivo impulsaron los Dominicos en Oaxaca.

Antes de finalizar el Siglo XVI, cuando la paz chichimeca iba imponiéndose, los indios desnudos de las tribus chichimecas mostraron una especial predilección porque se les obsequiara ricas prendas de vestir, Se sabe que el Capital Miguel Caldera y otros oficiales del ejercito español repartían a muchos pueblos de indios, de comida y ganado para su sostenimiento, telas y ropas con que comenzaron a vestirse.

Debido a numerosos repartos de bienes, que formaron lo que habría de llamarse la compra de paz, la caja real de Zacatecas erogó gastos entre gastos entre 1590 y 1597.

La conquista en el norte resultaba tan difícil que era natural el interés de los españoles, no solo por mantener a los indios bien comidos y vestidos, sino incluso por cumplir los más sutiles gastos que pudieran halagarlos: de los bienes que se repartían, los más finos obedecían muchas veces a los caprichos de los jefes indios y de sus esposas, Entre ellos de cobre de Castilla y hachas de Vizcaya, se les llego a enviar “Camisas de china llamadas cantonesas”. “Los paños y las ropas dados a los indios guachichiles, dice Powell, eran de muchos colores, sin una sombra de negro, pues para los indigenas del norte el negro era tabú a diferencia de los blancos de la Nueva España, en cuyas ropas había más negro que ningún otro color” La estricta observancia de este tabú chichimeca (La pintura de color negro sobre el cuerpo indicaba que daban fin al luto de sus muertos) originó un marcado contraste de color, entre los indios recién vestidos, con la sobriedad de los hombres blancos.

Avecindados guachichiles, otomíes y tlaxcaltecas tuvieron que comenzar a cultivar sus tierras y habilitar sus modestas industrias, entre ellas las del tejido. El hecho de que los misioneros religiosos que llegaron a catequizarlos procuraron fomentar toda clase de actividades, favoreció el progreso de sus industrias textiles – entre ellas las del rebozo- que, junto con el incipiente comercio de la región, dio origen con el paso de los años a un mercado inmediato, la agricultura y la fruticultura fueron el sostén más importante del pueblo de Santa María del Río, para la industria del día – no tardaría en convertir a este pueblo en un importante centro de abastecimiento regional, probablemente desde las primeras décadas del Siglo XVII a un poco más tarde.reboceria-rebozos-large

El rebozo en San Luis Potosí. En 1764, se tiene noticia cierta de que las familias adineradas, de San Luis Potosí, tenían en que con motivo de la dedicación y bendición del templo de Nuestro Señora del Carmen de la misma ciudad, se engalanaron las calles para que pasara la procesión “vistiendo las antepuertos y balcones con preciosas colgaduras, cortinas de rico damasco y apreciables paños de rebozo”.

El uso del rebozo ha sido de lo más variado. Mientras damas de alta alcurnia lo utilizaban dentro de sus casas, las mujeres del pueblo no salían a la calle sin él. Para ellas era abrigo, monedero, cuna, tendedero, pañuelo y mortaja.  Era además uno de los “trapos de cristianar” mas solicitados y las religiosas, en su vida claustral, usaban el de color azul y blanco, que según Sustaita, no debía tratarse de otro más que el de “hilo de bolita”. En contraste al ocurrir una riña de vecindad, el rebozo pasaba a ser arma de combate. Por ultimo, la mujer otomí tenía la cándida costumbre de mojar la punta de un rebozo en el agua de la fuente cuando recordaba a su novio.

El rebozo se convirtió en un símbolo de nuestra mexicaneidad.

Fuente: Casa del artesano.

La Bandera de México

La bandera de México

El lábaro patrio está presente cuando el Presidente de la República da el grito de independencia.

Los colores nacionales adornan calles y parques públicos, suele ser un elemento de orgullo para cualquier mexicano que la mira, es el símbolo nacional por excelencia.

La bandera mexicana merece todo nuestro respeto y todos los honores.

Las primeras banderas de la historia surgieron hace poco más de 5,000 años. Esas primeras banderas, llamadas Vexiloides, eran astas de madera o de metal con figuras en la parte superior. La bandera más antigua de que se tiene conocimiento fue encontrada en Irán y estaba hecha de metal. En Grecia, Egipto y el antiguo Imperio Romano también se utilizaban las banderas. Estos símbolos se empezaron a decorar con diferentes tipos de tela hace más de 2,000 años y desde entonces han tenido una apariencia similar a la que tienen hoy en día.

A pesar de que aztecas y tlaxcaltecas utilizaban estandartes para ser identificados por gobernantes, estados y soldados, se considera que la primera bandera de México fue aquella que enarboló Miguel Hidalgo el 16 de septiembre de 1810.

Esa primera bandera portaba la imagen de la Virgen de Guadalupe

Exconvento de San Agustín

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José María Velasco es uno de los pintores más importantes del Siglo XIX, con una obra de más de 266 pinturas donde refleja el México de su época, gran paisajista

Pintura al oleo del “Patio del Exconvento de San Agustín” por José María Velasco (1840 – 1912).

La pintura original forma parte de la colección del INBA, Instituto Nacional de Bellas Artes.

Fecha = 1860

Autor = José María Velasco

José María Velasco – Pintor mexicano

José María Velasco -  Pintor mexicanoAutoretrato de José María Velasco

José María Tranquilino Francisco de Jesús Velasco Gómez, nació el 6 de julio de 1840 en Temascalcingo, Estado de México. En 1849 su familia se trasladó a la Ciudad de México, en donde a los pocos meses de su llegada muere su padre.

José María trabajó en una tienda de ropa, al mismo tiempo que estudia en el Colegio Lancasteriano de Santa Catarina Mártir, donde dio muestras de afición por el dibujo. En 1855, ingresa en la Academia de San Carlos. Meses después, ingresó en la clase de paisaje impartida por el pintor italiano Eugenio Landesio.

Considerado mundialmente como uno de los más grandes paisajistas del Siglo XIX, en 1868, fue nombrado Profesor de Perspectiva y en ese mismo año contrajo matrimonio con Luz Sánchez Armas Galindo. En 1889 fue comisionado por el Gobierno de México como jefe de la delegación que asistiría a Francia llevando pinturas de varios autores, para ser exhibidas en la Exposición Universal de París, con la que se conmemoraba el primer centenario de la Revolución Francesa.

En 1893 concurre a la Feria Mundial de Chicago, a la exposición con la que se festejaba el cuarto centenario del descubrimiento de América. En el año de 1902 deja la clase de Perspectiva en la Academia de San Carlos.

Sus cuadros, en su mayor parte paisajes, destacan por un marcado acento romántico que busca exaltar la naturaleza. Entre sus telas más conocidas están: Valle de México, Templo de San Bernardo, Luces sobre el lago y El puente de Metlac.

En 1889 obtuvo la Medalla de la Exposición Universal de París.

A partir del año de 1905, aunque su producción sigue siendo cuantiosa, pinta casi exclusivamente en su casa de la Villa de Guadalupe, donde muere el 26 de agosto de 1912. Fue sepultado en el panteón del Tepeyac.

“Árbol de la vida”

El Nacimiento del Niño Jesús, elaborado en barro y colores brillantes.

METEPEC

El pueblo de Metepec está ubicado en el Estado de Toluca. En otomí, a Metepec, se le da el nombre de “Ntaguada”, y en náhuatl, significa “en el cerro de los magueyes”€

Su fuente de trabajo son las artesanías en barro.

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La textura del barro toma forma a través del ingenio de los maestros artesanos de Metepec, cada detalle da origen al Árbol de la Vida, su artesanía más importante y que ha dado fama mundial al recién nombrado Pueblo Mágico del Estado de México.

Sus antecedentes se remontan a la conquista, cuando fue utilizado para evangelizar a las comunidades indígenas, pero sus actuales creadores señalan que no se trata de una artesanía antigua, sino de una obra de arte que lleva más de 75 años de existencia.

Según el Instituto de Investigación y Fomento de las Artesanías del Estado de México, la pieza cuenta con dos posibles orígenes: el primero, que surge en Izúcar de Matamoros, Puebla; y el segundo, que dice que fue ideado por el antropólogo Daniel Fernando Rubín de la Borbolla y el artesano de este municipio, Mónico Soteno Fernández, quien asegura que se inspiró en un candelero que se ubica en la avenida Juárez, en la ciudad de Toluca. Pero hay una tercera versión, adjudicada a la señora Modesta Fernández de Soteno, quien en 1935 a hacía pequeñas figuras de barro para venderlas en los mercados. Con el tiempo diseñó modelos más elaborados hasta llegar al Árbol de la Vida, en el que interpretan tradiciones, costumbres de todo el país; describe un sucesos, y casi siempre pasajes bíblicos, que lo fomentaron los frailes para evangelizar. Los árboles más frecuentes son: en la parte de la “copa” del árbol: Dios Padre, arriba, Ada y Eva, bajando o en la mitad, del árbol, los animales, flore, frutos, que también lo rodean.

El maestro artesano señala que hay dos vertientes para el uso de colores que le dan el último toque a los árboles: la primera son los de anilina, donde se utiliza el amarillo, morado, rosa mexicano, verde, blanco y negro. La segunda es el uso de los colores precolombinos como el ocre, rojo óxido, negro, café, avellana y amarillo óxido.

Los artesanos de Metepec obsequiaron el Árbol de la Vida que se exhibe en El Vaticano desde 2009.

Ex Convento de Santo Domingo

EXCONVENTO DE SANTO DOMINGO, OAXACA

En el Ex Convento de Santo Domingo, en el estado de Oaxaca, podemos observar, dos patios.

En el primer patio o claustro de procesiones -delimitado por pasillos perimetrales cubiertos por bóvedas con nervaduras góticas primitivas- en los muros hay restos de pinturas al fresco, pinturas de santos y santas del siglo XVII.

En la planta alta, los pasillos están cubiertos con bóvedas con arcos fajones de medio punto sobre impostas y capiteles de columnas adosadas.

En el segundo patio llamado el patio de los limoneros no tiene pasillos cubiertos; en el ala norte está la antigua cocina y al oriente un auditorio ex profeso para reuniones y conferencias.

Destaca en éste pórtico un escudo dominico sobre la puerta de acceso.

Actualmente el ex convento aloja las instalaciones del Museo Regional de Oaxaca.

El templo tiene planta de cruz latina y en su interior se construyeron diez capillas.

La cubierta de la nave es de bóveda de cañón con arcos y en todo lo largo se observan círculos, óvalos y medallones con personajes bíblicos, herrería, cuadros, yesería policromada, relieves chapeados de oro y otras decoraciones apenas perceptibles.

Existen en esta capilla 24 pinturas de santos y santas de diferentes tamaños y en el cuarto superior observamos un óleo de la Virgen entregando un rosario a Santo Domingo. A su lado se aprecian imágenes de San Joaquín y Santa Ana, padres de la Santísima Virgen.

“México, Esplendor de 30 siglos”

 SANTA ROSA DE VITERBO

Detalle de la fachada de Santa Rosa de Viterbo, en Santiago de Querétaro, México.

Templo y Ex Convento de Santa Rosa de Viterbo.

Este templo pertenece a la más brillante época del barroco mexicano; es el mejor de su expresión en la entidad. En su esbelta torre estilo mudéjar se colocó el primer reloj de repetición, manufacturado también por el constructor y diseñador del inmueble, el arquitecto Ignacio Mariano de las Casas.

El púlpito y las pinturas de Francisco Velázquez, de Sor Ana María y San Francisco y Neme, de las más bellas y relevantes del país, formaron parte de la exposición internacional “México, Esplendor de 30 siglos”