Archivo | julio 2013

Retablo en Zinacantepec

Retablo de la Capilla Abierta del Ex Convento de Zinacantepec

Este interesante y hermoso retablo se encuentra en la Capilla Abierta del Ex Convento de Zinacantepec, en el Estado de México.

Construido durante el Siglo XVI por la Orden de los Franciscanos. Mantuvo esa función hasta 1860, año en que fue convertido en Casa Sacerdotal.

Declarado monumento nacional en 1934 y restaurado de 1977 a 1980. Abrió sus puertas como museo el 5 de julio de ese año, con el objetivo de preservar y difundir el acervo colonial y virreinal del poblado de Zinacantepec, cuyo nombre en lengua náhuatl significa: en el cerro del murciélago.

El complejo arquitectónico del museo está conformado por atrio, capilla abierta, bautisterio, ante portería y portería, claustro bajo, sala de profundis, ante refectorio y refectorio, alacena, cocina, despensa, claustro alto, pasillo ambulatorio, celdas, biblioteca, sala de virreyes, corredor de claustro alto, celda de oración o sala de capítulos, sala de visitas importantes y sala de exposiciones temporales. Veinte salas permanentes en las que a través de pinturas, objetos y utensilios antiguos de uso cotidiano, se recrea la vida en los conventos franciscanos en el valle de Toluca.

Lo que más llama la atención es el retablo de la Capilla Abierta del Ex Convento, que nos ayuda a la catequesis y nos lleva aumentar nuestra fe.

En el primer cuerpo del retablo, los cuatro evangelistas empezando por la izquierda: San Marcos, San Lucas, San Juan y San Mateo.

En el segundo cuerpo se observan, en el centro San Miguel Arcángel, a su derecha: San Gregorio Magno Papa, Doctor de la Iglesia, y San Ambrosio, Padre de la Iglesia. A la izquierda de San Miguel: San Jerónimo, Padre y Doctor de la Iglesia, y San Agustín Padre y Doctor de la Iglesia, Obispo de Hipona.

Tercer cuerpo, se encuentran: San Gabriel Arcángel, formando parte de la escena de la Anunciación. A la izquierda, en el centro de este tercer cuerpo, la Santísima Virgen en el momento de la Anunciación, del lado derecho de Ella, San Rafael Arcángel.

En el remate del retablo, frontón triangular cerrado, podemos ver El eterno Padre.

En este conjunto de Zinacantepec, cuenta también con auditorio y librería. Organiza visitas guiadas, conciertos, conferencias y presentaciones editoriales.

Fuente: CONACULTA, Flickr, Wikipedia.

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Centro evangelizador y cultural

Centro evangelizador y cultural

La Parroquia de San Jacinto, un tesoro arquitectónico que a lo largo de 478 años ha sido testigo del acontecer de esta comunidad buscando, siempre animada por el Espíritu Santo, ser un lugar donde las personas puedan encontrarse con Jesucristo, afianzar su fe y compartir sus dones y carismas.

La evangelización se basa en tres aspectos: la catequesis para la formación espiritual y el crecimiento en la fe de la comunidad, la caridad como una signo de expresión del amor cristiano y en las diferentes expresiones de fe que se manifiestan a través del arte, ya que San Ángel es uno de los principales centros culturales del Distrito Federal.

El arte no podría ser ajeno al proceso misionero que se lleva a cabo en esta comunidad, donde la cultura impregna todos los espacios. “La parroquia misma por ser un monumento histórico es referencia de diversos sucesos culturales, lo que hacemos es promover eventos que vayan en la línea de la fe, dar a conocer la riqueza cultural de la iglesia, ofrecer conciertos de órgano litúrgico, de canto gregoriano y también cedemos el espacio a grupos de música colonial, como una manera de interactuar con este ambiente cultural y acercar a los alejados al templo”, expresó el Padre Chávez Vázquez.

El caminar histórico de la Parroquia de San Jacinto.

Fueron los frailes dominicos quienes en 1535 construyeron una pequeña ermita en el barrio de Tenanitla, nombre originario de San Ángel, dedicada a la Santísima Virgen del Rosario. La orden estuvo a cargo del templo hasta 1754 cuando fue entregada al clero diocesano.

El interior del templo es de una sola nave y tiene un techo de bóveda de cañón, una torre en el ala izquierda con columnas labradas en cantera. La puerta de la entrada es de dos hojas, data del Siglo XVII y aún conserva las bisagras originales de hierro forjado.

En el altar principal un retablo con un Cristo Crucificado al centro, acompañado por dos pinturas de San Antonio y en la parte superior una escultura de San Jacinto en tamaño natural. Al entrar al templo, del lado izquierdo una pequeña capilla donde se encuentra una de las imágenes más veneradas por los fieles, El Señor de la Paciencia, que es reguardado por una puerta de madera tallada, traída de Filipinas por los misioneros dominicos de ese país que durante el Siglo XVII se preparaban en este templo.

En la parroquia se guarda una reliquia de primer grado de San Jacinto, certificada por S. S. él Papa Juan Pablo II cuando era Arzobispo de Cracovia, Polonia, lugar donde se veneran los restos del santo patrono.

El edificio parroquial se conserva en buen estado, la comunidad aporta para el mantenimiento: las recientes remodelaciones a los salones para la atención pastoral, la pintura del interior y la reparación de la instalación eléctrica.

La belleza arquitectónica de este templo y su gran riqueza espiritual puede ser apreciada por los visitantes que llegan a San Ángel.

La catequesis, la caridad y el arte son los pilares del proceso misionero que lleva a cabo la Parroquia de San Jacinto.

Fuente: Desde la Fe

Flor sobre tierra

Tacuba originalmente denominado Tlacopan, significa “Planta florida sobre tierra llana” en el idioma náhuatl.

Actualmente se conoce a “Tacuba” como una colonia ubicada en la Delegación Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México, fue uno de los primeros lugares donde se llevó a cabo la catequización.

De 1533 a 1535 los frailes Franciscanos erigieron el templo y el Convento de Tacuba, donde vivían 5 religiosos encargados de evangelizar a los indígenas de 18 comunidades. A fines del Siglo XVII los Dominicos fundaron el hospicio de San Jacinto para alojar temporalmente a los misioneros que hacían escala en la Nueva España, de paso a las Filipinas, y en 1689, los Carmelitas fundaron el Convento de San Joaquín. Por su parte, los Mercedarios establecieron la casa de recolección en Merced de las Huertas.

La Iglesia de Sanctorum, hoy San Joaquín, ubicada en la Colonia Argentina, en Tacuba, construido en el Siglo XVII, de la época colonial, sobre un pueblo que se caracterizaba por la afición de sus habitantes por las flores y árboles frutales.

Tiene el templo un atrio muy grande, donde se observa una cruz atrial y la torre campanario. La fachada construida en cantera, la jamba sostenida por pilastras decoradas con una pequeña filigrana, rematadas por capiteles dóricos, adornados con volutas, que sostiene un arco de medio punto, rematado con piedra clave. Esto enmarca una preciosa puerta de manera característica de la época de la colonia, la jamba sostiene una cornisa y sobre de ella un nicho en cantera con la escultura del santo patrón. Un pequeño frontón triangular y en ambos lados ventanales decorados con vitrales en forma de cruz que permiten el acceso de luz para iluminar el templo. A los laterales ángeles en bajo relieve, hincados en posición orante, toda la estructura enmarcada por un arco mixtilíneo.

Pasando la puerta, de lo terrenal a lo espiritual, invitando a los feligreses, a la meditación, oración y unión con Dios, se encuentran canceles con vitrales en donde predomina el color verde y símbolos religiosos. Entrando a la derecha la imagen de la Santísima Trinidad.

El interior de una sola nave con arcos de medio punto, confesionarios y bancas en madera, limitando por un arco de medio punto enmarca el presbiterio haciendo juego con la fachada de la iglesia, en el centro un Cristo en la cruz y a la derecha un cuadro con la imagen de la Virgen de Guadalupe.

En los laterales de la nave a la derecha se observan esculturas de la Inmaculada Concepción, San José y al lado opuesto el Sagrado Corazón de Jesús y San Antonio Abad.

El techo con viguetas de madera, de donde penden candiles que da más luz al recinto.

Los jardines y huertas de este lugar, son ahora el Panteón Civil Sanctorum y el Francés de San Joaquín.

Fuente: Flickr, Visita guiada.

La cruz en el camino

La cruz en el camino

Jesús Enrique Emilio de la Helguera Espinoza, nació el 28 de mayo de 1910 en Chihuahua, y murió el 5 de diciembre de 1971 en la Ciudad de México. Fue un pintor e ilustrador mexicano. En la casa natal fue colocada una placa conmemorativa durante la celebración del centenario de su nacimiento.

En 1986 se presentó una retrospectiva temporal titulada: “Jesús Helguera, pintor de almanaques”, dedicada a la obra de Helguera en el Palacio de Bellas Artes. En 2010 se celebró el centenario de su nacimiento con diferentes actividades culturales. Una de las instituciones promotoras fue el Museo Soumaya, el cual alberga algunas de sus obras.

Las ilustraciones de obras de Jesús Helguera provienen de la colección de calendarios que hoy guarda el instituto de investigaciones estéticas de la UNAM. Las obras originales del pintor tienen paradero desconocido, a excepción de las que forman parte de colecciones particulares y las que pertenecen al Museo Soumaya. Algunas se exhibieron durante el invierno 1986-1987, en la Sala Diego Rivera, del Palacio de Bellas Artes. Las medidas de los cuadros de esa exposición se encuentran en el catálogo de la misma: El calendario ó almanaque, como arte, México, Secretaría de Educación Pública, Secretaría de Relaciones Exteriores, Programa Cultural de las Fronteras, Cigarrera La Moderna, 1986, pp. 17-2o.

Las pinturas más relevantes son de pintura sacra, paisajes, escenas de pinturas históricas, costumbristas, de mujeres hermosas, etc. etc. entre ellas: La oración de la tarde, La cruz en el camino, Hidalgo, San Felipe de Jesús, Fray Bartolomé de las Casas, Fray Junípero o Sembrador de Amor, La Leyenda de los Volcanes, El Flechador del Cielo, La Mujer Dormida, La Patria, La Conchita…y mucho más.

Plasmó en cada una de sus obras la fe y tradiciones. Tuvo a su esposa como modelo preferida para sus cuadros y se le puede reconocer en algunas de sus pinturas más famosas.

Fuente: Cultura, Exposición en Bellas Artes, Wikipedia, Youtube.

El Escapulario Carmelita

El Escapulario Carmelita

El Santuario Parroquial de Nuestra Señora del Carmen, “La Sabatina”, se ubica en la Colonia San Miguel Chapultepec, en México, D.F.

En 1972, se erigió como parroquia, su estilo neoclásico del orden corintio. Es uno de los Templos en los que se venera a Nuestra Señora del Carmen, de la que ha surgido una especial devoción, y la mayoría de los mexicanos portamos con fe el Escapulario Carmelita.

El escapulario es de lana café, con el holograma de la Santísima Virgen del Carmen, debe portarse colgado del cuello, con una parte sobre el pecho y otra sobre la espalda.

En 1910 San Pío X concedió que los escapularios podían ser sustituidos por una “Medalla Escapulario”, que debe tener grabada la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, por uno de sus lados y del otro, la Santísima Virgen del Carmen.

Es impuesto por un Sacerdote, tenemos el deber de vivir la espiritualidad de María, extender su culto y esforzarnos por conocerla, amarla, imitarla.

Un signo de la confianza que tenemos en la mediación maternal de la Santísima Virgen María, es señal y prenda de la protección de la Madre de Dios.

Usar el escapulario, es un compromiso de entrega y consagración a Nuestra Señora y confianza en su protección. Morir con él escapulario, significa el cumplir y vivir ese compromiso.

Los favores concedidos por la Madre de Dios, han sido reconocidos por la Iglesia.

El escapulario es un sacramental, por medio del cual se obtienen efectos sobre todo espirituales. Es un signo de la confianza que tenemos en la mediación maternal de la Santísima Virgen, por ser el hábito de María, como una muestra más del amor de Madre de Dios, la Virgen del Carmen nos deja el escapulario como señal y prenda de protección, de salvación y de vida eterna.

Recibir el escapulario y usarlo, no es una seguridad de que se cumpla en nosotros lo que la Virgen promete, es necesario de parte nuestra, consagrarnos a Ella ofreciéndole toda nuestra vida y con el compromiso de vivir conforme la Virgen del Carmen lo pide.

La indulgencia plenaria, se puede ganar, cumpliendo con las condiciones acostumbradas: Confesión, Comunión y Oración por las intenciones del Santo Padre, el día que les es impuesto y en las principales fiestas del Carmen. La indulgencia parcial, se gana cada vez que se haga un acto de devoción relativo al escapulario.

La Santísima Virgen nos deja promesas a los que portemos el escapulario.

“Yo prometo al alma que muera vistiendo devotamente Mi Escapulario, que no padecerá el fuego eterno, además la libraré del Purgatorio el sábado después de su muerte” Palabras de la Santísima Virgen a San Simón Stock.

“La devoción del escapulario del Carmen ha hecho descender sobre el mundo una copiosa lluvia de gracias espirituales y temporales” Pío XII

“Vestidlo siempre como yo, que saco mucho provecho espiritual de esta devoción” San Juan Pablo II.

Fuente: Encuentra.com. Página Web: “Ora et labora” http://padreeugeniogsosb.galeon.com/

Patronato de Nuestra Señora de Ocotlán

Patronato de Nuestra Señora de Ocotlán

Nuestra Señora de Ocotlán se venera en la Basílica de Ocotlán, en Ocotlán, en el Estado de Tlaxcala, México.

La imagen de Nuestra Señora de Ocotlán es una buena talla estofada de posición vertical en eje, en donde apenas se insinúa un ligero movimiento de paños. Las manos juntas entre abiertas se encuentran en una posición muy baja y la cabeza totalmente recta. Está enjoyada con peana, luna y una gran estrella, como mandorla de plata. Su corona es de oro.

El 13 de julio, se conmemora la festividad del Patronato de Nuestra Señora de Ocotlán.

Dale la llave de tu corazón

Dale la llave de tu corazón

El año 2005 fue un año marcado por la muerte de S.S. Juan Pablo II; el Grupo Salinas y Fundación Azteca, se lanzó en abril de ese mismo año, la campaña “Dale la Llave de tu Corazón”, con el objetivo de invitar al pueblo de México a rendir un homenaje a Su Santidad.

A través de la programación de TV Azteca, se exhortó al público a llevar el mayor número posible de llaves a cualquiera de las sucursales de las sucursales de Elektra, Banco Azteca y, Salinas y Rocha de toda la República. Se recolectaron 150 toneladas – aproximadamente 7 millones – de llaves de toda la República Mexicana. Al mismo tiempo, se lanzó la convocatoria para realizar la escultura del Papa Juan Pablo II, a la que respondieron 48 escultores, en cada uno de los trabajos registrados quedó plasmado el amor de los mexicanos a S. S. Juan Pablo II.

Fomento Cultural Grupo Salinas fue responsable de la coordinación general de la campaña y de los esfuerzos de todas las áreas involucradas de Grupo Salinas. Para elegir la escultura ganadora, se integro un Consejo Asesor, quien seleccionó cinco esculturas finalistas que fueron sometidas al escrutinio del público para determinar cuál sería la propuesta ganadora, durante el proceso se recibió un total de 733,515 votos.

Las 5 obras finalistas fueron:

Juan Pablo II de Ricardo Ponzanelli Quintero, Oaxtepec, Morelos, con 64,990 votos.

Obra sin título de María Alejandra de Zúñiga Adán, de Morelos, con 262, 012 votos.

La tilma de Juan Pablo II de Laura Badillo Silva, de Guanajuato, Guanajuato, con 19,878 votos.

No tengáis miedo de Jorge Velásquez Villaseñor, Guadalajara, Jalisco, con 27,360 votos.

Y la escultura ganadora: Llaves de fe, de Francisco Cárdenas Martínez, del Distrito Federal, con 359,275 votos.

La escultura se realizo en el Taller Fundición Artística ubicado en la Ciudad de México, bajo la dirección del arquitecto Alejandro Velasco Mancera, quien ha realizado trabajos para grandes maestros. El proceso de la realización de la escultura duró varios meses y se logró respetando las instrucciones de la Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural de CONACULTA.

El 28 de octubre de 2006 la escultura fue trasladada a la Nunciatura Apostólica, y al día siguiente se realizó un emotivo recorrido de este lugar hasta la Catedral Metropolitana, que tuvo como fin recordar el trayecto que en varias ocasiones realizó S. S. Juan Pablo II, para finalmente llegar al centro de la Ciudad de México y quedarse con nosotros para siempre. Cientos de personas estuvieron esperando su llegada para recibirlo en una verbena popular. El 10 de febrero de 2007, en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México tuvo lugar la entrega oficial a las autoridades eclesiásticas. Durante el evento, Ricardo Salinas Pliego dirigió unas palabras al público presente y develó la placa conmemorativa junto con el Cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado de México, quien realizó la bendición de la escultura.

El Padre José de Jesús Aguilar entregó la Medalla Fra Angélico a las personas e instituciones que participaron en la realización de la Campaña Dale la llave de tu corazón. Este es un reconocimiento creado por el Padre José de Jesús, como director del Departamento de Arte Sacro del Episcopado Mexicano, para reconocer en nombre de todos los obispos del país, a quienes se hayan destacado en el área del arte sacro por su creación, rescate, conservación o restauración.

Para Fomento Cultural Grupo Salinas, ese trabajo conjunto representó una manera de rendir homenaje a S. S. Juan Pablo II que tanto quiso a nuestro país y darle vigencia al mensaje de unidad, paz y esperanza que el Santo Padre llevó a los hombres de todas las razas y religiones.

La colocación de la escultura del Santo Padre Juan Pablo II se sumó al proyecto de revitalización de la Catedral y el Sagrario Metropolitanos que, desde el año 2001, coordinó la Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural de CONACULTA, a través de un plan maestro en el que se incluyeron: el control del hundimiento, la re-nivelación y reintegración de pavimentos del atrio, la restauración de cúpulas, capillas, cruces, púlpitos y otros elementos arquitectónicos, tanto estructurales como decorativos, asimismo del Retablo de los Reyes y el órgano monumental.

Fuente: Fomento Cultural Grupo Salinas.