Archivo | agosto 2013

Dulce Nombre de Jesús

 Dulce Nombre de Jesús

El Santuario del Dulce Nombre de Jesús, se ubica en el centro de la cabecera municipal de Tepetlixpa, en el Estado de México, data de fines del Siglo XIX, es una obra de gran belleza arquitectónica moderna de estilo neoclásico, sus principales atractivos son: la escultura de Cristo, que llegó al pueblo de una manera inesperada y al que consideran muy milagroso y las pinturas con diferentes pasajes bíblicos que se pueden apreciar en sus muros y en la bóveda, las cuales le dan un toque especial a este lugar.

En la fachada se observan dos torres campanario, en ambos lados, en el centro una cruz y debajo de ella un reloj; y de cada lado una escultura de ángeles de pie.

El Santuario del Dulce Nombre de Jesús es de planta basilical, de dos pisos, con pilares que sostienen arcos escarzanos y en el segundo nivel los pilares sostienen arcos de medio punto.

En el retablo principal la imagen de Jesús, que se encuentra en un nicho de dos columnas, que sostiene una cornisa y sobre de ella un frontón cerrado con la imagen de la Divina Providencia.

En los laterales vitrales con diferentes escenas de Jesús, así como en los muros del templo, pinturas de escenas de pasajes bíblicos de la vida de Jesucristo, como: La Oración del Huerto; la Última Cena, el Descenso de Jesús, después de su muerte.

En el techo se ven entre las nervaduras, pinturas de: San Juan Bautista, en el Bautismo del Señor; Jesús, caminando sobre las aguas del mar; la mujer adultera; Jesús, curando a un enfermo.

Diferentes imágenes del Niño Jesús y abundantes flores naturales que resaltan la belleza del templo.

La fiesta principal, en este recinto, inicia el último martes de enero, para culminar la festividad el domingo.

El 6 de agosto, se conmemora la Transfiguración del Señor y en este día a Jesús lo visten con túnica blanca, para la festividad. El pueblo acude con gran fervor a conmemorar estas grandes festividades.

Fuente: México desconocido, Youtube

“Luz Renaciente”

Luz Renaciente

Es una de las exposiciones que permite a los visitantes, ver y reconocer de cerca, la importancia de la restauración de obras de arte, piezas que forman parte importante del patrimonio cultural de nuestro país y que se encontraban en diferentes iglesias del Estado de Chihuahua. Las obras de arte son piezas representativas del arte colonial que, tienen más de tres siglos de vida.

Estas 27 piezas, catalogadas como patrimonio nacional, pertenecen al Templo de San Miguel Tutuaca en Dr. Belisario Domínguez; a la Parroquia de San Francisco Xavier en Villa Coronado; al Templo de San Francisco Javier en Satevó; a la Parroquia San Bartolomé Apóstol en Valle de Allende; así como al Seminario Arquidiocesano, al Templo de San Francisco de Asís y al Museo de Arte Sacro de la ciudad de Chihuahua. Una vez restauradas, las obras retornarán a su lugar con la finalidad de incentivar y afianzar la valoración del patrimonio.

Con la finalidad de hacer consciente a la sociedad sobre la verdadera importancia de preservar y restaurar las obras que se han convertido en legado nacional, la muestra pretende también, alertar y sensibilizar sobre la trascendencia y las consecuencias de la falta de restauradores de obras de arte.

Luz Renaciente es una de las exposiciones que podemos admirar en el Antiguo Colegio de San Ildefonso del 30 de Mayo al 29 de Septiembre de este año, 2013. Se ubica en Av. Hidalgo 45, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Entre las obras que se pretenden restaurar se encuentran siete oleos sobre tela: Crucifixión de 1717 y San Francisco de Borja, 1720, de Francisco Martínez; San Juan Bautista de 1729, de Antonio Torres; Ecce homo de 1769, de Sebastián Salcedo; y Virgen de la luz de 1760, San Miguel Arcángel, 1760 y Crucifixión que data de 1760, de José de Páez; 18 óleos restantes de autor desconocido; dos esculturas de un Manifestador o Tabernáculo anónimo, siglo XVIII de madera ensamblada y San Francisco Javier arrodillado, anónimo novohispano, siglo XVII, en madera tallada, policromada y repintada.

Lo primordial para Luz Renaciente es lograr rescatar las obras, las cuales, en la mayoría de los casos, se encuentran en muy mal estado, y se ha creado la campaña Haciendo Una Buena Obra, personas interesadas, pueden hacer un donativo para poder pagar la restauración de dichas obras que su costo es muy elevado.

Es importante destacar que Gabriela Breña, Coordinadora Ejecutiva de San Ildefonso, señaló que con esta muestra, se abre la posibilidad para replicar el modelo de la exhibición en algunos estados de la república, buscar nuevas obras de arte y trabajar sobre ellas para difundir la labor y mejorar las condiciones del patrimonio.

Fuente: San Idelfonso, ELEVARTE

Daremos gracias a Dios por nuestra Catedral Metropolitana

Daremos gracias a Dios por nuestra Catedral Metropolitana

En la festividad de la Asunción de la Santísima Virgen María a los cielos, el próximo jueves 15 de agosto, los fieles entonarán un Te Deum en el marco de la Santa Misa, “como una manera de agradecerle a Dios por todo lo que nos ha dado en este maravilloso edificio”, expresó el director de la Comisión de Pastoral Litúrgica de la Arquidiócesis de México, el Padre Ricardo Valenzuela.

Será un momento especial en este “Año de la Fe”, cuando los fieles católicos eleven su gratitud a Dios al cumplirse 200 años de la terminación de la Catedral Metropolitana y entonarse el Te Deum, hecho que se une a la celebración Eucarística presidida por el Señor Cardenal Norberto Rivera Carrera y la apertura de la Puerta Santa, en la ceremonia que dará inicio a las 12:00 p.m.

En latín se escribe Te Deum, que traducido al castellano significa “A ti Dios”, y es uno de los primeros himnos cristianos que se entona en celebraciones especiales, como este bicentenario de la terminación de la Catedral Metropolitana. La importancia de este aniversario radica en que la Catedral Metropolitana “es un punto de referencia fundamental por ser la ‘Iglesia Madre’ en la Arquidiócesis de México”.

El presbítero se refirió a ese día especial: “en esos momentos, los fieles apreciarán en toda su dimensión la grandeza de este magnífico templo”. Su expectativa es que, durante el periodo de festejos que inician con esta Misa solemne, “todos se sientan parte de las celebraciones”.

Para algunas personas, la Catedral Metropolitana puede parecer como un “museo”, pero para un sinnúmero de fieles católicos es mucho más. Es una comunidad viva con muchas actividades. Se celebran seis o más Celebraciones Eucarísticas al día; los domingos ademas de la Santa Misa, se imparten los Sacramentos de la Reconciliación, del Bautismo,…

Ese día se abrirá la “Puerta Santa”entrada principal de la Catedral Metropolitana, que sólo se abre cada 25 años o en grandes ocasiones como ésta.

“Me uniré a todos los pastores y fieles de esa Iglesia particular en la acción de gracias a Dios por los dones recibidos”, escribió el Sumo Pontífice en respuesta a la carta que le envió en días pasados el Cardenal Norberto Rivera Carrera para informarle sobre los festejos de los 200 años de la Catedral.

Fuente: Desde la FE, Azteca Noticias

Pueblo con Encanto

Pueblo con Encanto

Ozumba es uno de los 125 municipios del Estado de México, México. Ozumba se deriva del náhuatl: Oztompan que quiere decir “Lugar de cuevas o cuevillas”; “sobre los cabellos del agua” o “En los de cabellos de agua”

El 31 de enero de 2013, fue reconocido Ozumba por la Secretaría de Turismo del Estado de México, como “Pueblo con Encanto”, posee lugares de interés, por su arquitectura e historia colonial, entre ellos el Ex Convento y la Parroquia, en la que aun hay culto, consagrada a la Purísima Concepción de María en el centro de la cabecera municipal, las cuales son dos de las construcciones más relevantes que la Orden Franciscana construyera en el sur-oriente del Estado de México.

Este templo se erigió en 1697, dos años después de la muerte de Sor Juana Inés de la Cruz. El convento franciscano, fue fundado a finales del Siglo XVI.

Muchos de sus detalles son barrocos y resultan espectaculares. En el ábside hay un grandioso retablo dorado barroco salomónico, con columnas de fuste helicoidal, realizado por el escultor Francisco Peña Flor en 1738.

Tiene el retablo tres cuerpos y cinco calles, remata con la figura de Dios Padre rodeado de ángeles. Varios retablos barrocos se distribuyen por otros muros del templo. En el crucero, arriba a la derecha, hay una tribuna; esto es, una suerte de balcón que permitía a los frailes asistir a misa sin dejar el claustro. Sus delicadas celosías están completas. Según don Francisco de la Maza esta tribuna es “la mejor de México”. En el exterior, el templo luce también una elaborada portada que en su parte central superior ostenta la figura de Dios Padre.

De tiempos de Sor Juana solo queda la otra portería del Convento que ahora comunica al atrio con la casa parroquial. Ahí se encuentran algunos murales que hace unos cuatrocientos años, se pintaron al fresco y fueron renovados al óleo en 1848. Esos murales, un poco borrosos, poseen un enorme valor histórico. Presentan escenas de los inicios de la evangelización en la Nueva España; de izquierda a derecha: los tres primeros franciscanos : Fray Pedro de Gante, Fray Juan de Ayora y Fray Juan de Tecto; la llegada de los doce franciscanos al mando de Fray Martín de Valencia y la reverencia que les hicieron los conquistadores; el martirio de los niños tlaxcaltecas y el castigo de Hernán Cortés por haber llegado tarde a Misa. El segundo mural, se refiere al hecho histórico de la llegada de los doce franciscanos, incluye también a Cuauhtémoc; tal vez se trata del retrato más antiguo que se conozca del rey azteca.

Fuente México Desconocido, Wikipedia,

Arte funerario

Arte funerario

El terreno que hoy ocupa el cementerio es de 100 hectáreas. El Panteón Español era la Hacienda El Blanco y el Prieto, propiedad de Don Manuel Vicente Vidal, propietario también de la Hacienda Vista Hermosa, en Morelos.

El panteón fue adquirido en 1883, y en diciembre de 1886 se inaugura, por la esposa de Don Porfirio Díaz; 7 días después, en la festividad de Nuestra Señora de Guadalupe, nace un niño al que bautizan con el nombre de Lucio Gutiérrez Díaz, muere al día siguiente, siendo la primera fosa que se abrió en el cementerio.

La puerta principal tiene una reja de hierro colado, que conduce al estacionamiento y a la derecha la entrada al panteón, que al llegar la persona a la que se va a sepultar tocan campanadas anunciando que ya está allí.

Se observa un monumental ángel de mármol, en señal que va a recibir al cuerpo, antes de entrar a la capilla.

En ambos lados del panteón se encuentran grandes monumentos de estilo gótico, y entre ellos la Escultura de la Piedad, copia de la original de Miguel Angel.

El panteón está dividido por cuarteles de la letra A, a la Z que fueron los primeros que se ocuparon. Más tarde continuaron los cuarteles numerados, con números romanos, algunas son capillas, en diferentes estilos y materiales, pequeños y grandes mausoleos.

En las capillas están algunas comunidades religiosas, las Religiosas Mercedarias, las Clarisas, las Teresianas y la de los monjes Benedictinos, que después fueron trasladaron al cementerio de la Abadía del Tepeyac. Artistas, toreros, músicos, como Paco Stanley, Mario Moreno, “Cantinflas”, Carlos Arruza, Santa Carolina Troncoso, el cineasta Miguel Morayta, el compositor Pedro Plasencia Salinas, otros más, y familias de abolengo se encuentran también en este panteón.

En el arte funerario se encuentran en las lápidas y capillas: ángeles llorando, cruces vacías, con el sudario, esculturas de imágenes de Cristo, la Santísima Virgen de diferentes advocaciones marianas, resaltando, la Virgen de Guadalupe, antorchas apagadas, libros, fotografías, flores, cada una de estos símbolos son de acuerdo a la persona sepultada, si es un militar cerca del ángel, un quepí; una corona de laurel para algún héroe, o soldado, imágenes religiosas, guirnaldas, flores, juguetes para niños. Las esculturas y lapidas son en mármol, barro, granito, cemento, porcelana, cristal, cantera. Ambientado con arbustos y árboles: colorines, jacarandas, buganvilias que dan un ambiente agradable que nos da tranquilidad y paz.

El arte funerario es una de las ramas de la arquitectura y escultura de finales del Siglo XIX y primer tercio del XX, poco conocido.

La piedad, la serenidad, la resignación, la oración, el dolor, es el conjunto que está marcado por la fe.

San Juan Totolac

San Juan Totolac

El pueblo de San Juan Totolac, pertenece al Estado de Tlaxcala.

Totolac significa en náhuatl=tótol, pájaros y de atl, agua “Agua de los pájaros”.

La evangelización en Totolac, se fortalece en 1550 con la construcción de la iglesia de Tepeticpac, que tuvo que ser reconstruida por los daños causados a la misma en 1552 y su posterior destrucción un año después como consecuencia de fenómenos físicos, así como la de las construcciones en Ocotelulco y Quiahuixtlán, mismas que se sitúan después de mediar el siglo. Se supone que estas iglesias, al igual que el resto de las que se construyeron en la provincia, debieron ser casi siempre pequeñas.

La Parroquia Iglesia de San Juan Bautista, se edificó durante los últimos años del Siglo XVII y la Iglesia y Convento de San Juan Totolac, data aproximadamente del año de 1569, pero el establecimiento se menciona por vez primera en 1585, cuando era sólo una casa de visita habitada por dos frailes y sin iglesia y sin agua a pesar de la cercanía de dos ríos. Perteneció un tiempo a los Frailes Recoletos, y se incorporó posteriormente a la jurisdicción de Tepeyanco.

Su fachada, recubierta con ladrillo, sobresalen cuatro columnas estriadas de capiteles mixtos, jónicos y corintios. La ventana del coro, en forma de estrella, es una de las mejor logradas entre las de su tipo, y el arco de entrada es de los llamados lobulados convexos, y cuenta con doble campanario, el reloj del Templo rompe el estilo, aunque es funcional.

En el interior destacan un púlpito, de los más decorados dentro del estilo neoclásico; la figura de Cristo sobre una cruz del tipo arbolado en el transepto derecho, y una pintura del transepto opuesto, donde se representa a la Sagrada Familia.

La importancia histórica del lugar radica en que el 6 de julio de 1591, por órdenes del rey Felipe II y del Santo Padre Gregorio XIV, un grupo de 400 familias tlaxcaltecas partió a colonizar el norte de la Nueva España, lo que se conmemora anualmente con una obra teatral. El conjunto se abandonó en 1667 y hoy está en ruinas, pero son destacables la torre exenta y una pequeña cúpula.

Este poblado es famoso por sus celebraciones de carnaval y la elaboración de pan de fiesta. En el Convento de San Juan Totolac se reunieron 400 familias tlaxcaltecas para partir de ahí a la colonización del norte de México por ordenes del Virrey Luis de Velasco II.

Así comentan los pobladores: “A esta Iglesia que se dice del señor Bautista, donde han estado frailes de la orden del señor San Francisco, y la han dejado por tener cerca el Convento de Tlaxcala. Acuden a esta casa las cuaresmas, a empadronar y confesar a la gente de naturales que allí hay, y lo mismo se hace los días de San Juan, donde se celebra esta festividad con mucha solemnidad”